Empezar gratis 14 días gratis
Digitalización 7

El pago con código QR: cómo funciona y qué cambia en la sala

Pago con código QR: funcionamiento, proveedores, costes, plazos e impacto real en el servicio de sala. Guía práctica para restauradores.

Qué es un código QR y por qué sirve para cobrar

Un código QR es un cuadrado impreso que almacena texto. Su nombre viene del inglés quick response: lo creó en 1994 la empresa japonesa Denso Wave para poder leerlo muy rápido en una cadena de montaje. Un código de tamaño medio admite hasta 4.296 caracteres, de sobra para alojar una dirección web completa.

Eso es exactamente lo que se le pide en el pago. El cliente no instala nada ni escribe nada: la cámara de su móvil lee el código y abre una página web segura. Esa página muestra el importe, el nombre del comercio y los medios de pago aceptados.

El código no es, por tanto, un monedero. No contiene ningún dato bancario ni información sobre la tarjeta del cliente. Solo transporta un enlace. Si quiere el detalle de la codificación y de la corrección de errores, lo explicamos en nuestro artículo sobre el funcionamiento técnico de un código QR.

Pago con código QR: cómo funciona, paso a paso

El principio son cuatro tiempos. El comercio genera un código vinculado a una transacción. El cliente lo escanea. La plataforma de pago muestra la pantalla de validación. El banco autoriza y el dinero sale.

  • Generación: su software de TPV o su solución de pago crea un enlace único con el importe y la referencia de la mesa.
  • Escaneo: el cliente abre la cámara, o su aplicación bancaria si incorpora lector.
  • Validación: elige su tarjeta guardada, Apple Pay, Google Pay o una transferencia inmediata.
  • Confirmación: se autentica con huella o Face ID y recibe el recibo por correo o SMS.

La autorización tarda por lo general entre 2 y 5 segundos. El tiempo total, escaneo incluido, ronda los veinte segundos, frente al minuto largo que supone ir a por el datáfono, volver, teclear el importe y esperar el tique.

Código QR estático o dinámico: la diferencia importa

Un código estático se imprime una vez y para siempre. Siempre lleva a la misma página y es el cliente quien introduce el importe. Es sencillo y gratuito, pero da pie a errores y reclamaciones.

Un código dinámico se genera con cada cuenta. Lleva el importe exacto, la mesa y la hora. Es lo que ofrecen las soluciones pensadas para hostelería, porque la conciliación contable pasa a ser automática. Algunos proveedores cobran algo más por el código dinámico, normalmente con una cuota mensual de unos pocos euros.

Por dónde circula la información

Nada sensible pasa por el propio código. Los datos de la tarjeta se introducen en el entorno de la plataforma, cifrado con TLS y con autenticación reforzada exigida por la directiva europea PSD2. La seguridad depende, por tanto, del proveedor, no del cuadradito negro.

El único riesgo real conocido es el quishing: una pegatina fraudulenta colocada encima de la suya que redirige a una web falsa. Se resuelve pegando sus códigos en soportes fijos y revisándolos cada mañana. Hemos detallado las ubicaciones que funcionan en un artículo sobre la elección de los soportes de código QR en sala.

Con un servicio de 80 cubiertos, el dueño de un bistró de Lyon nos lo resumía así: lo que quita tiempo no es el pago, es el paseo hasta la mesa para llevar la máquina.

Cómo se paga con un código QR, desde el lado del cliente

Tanto en iPhone como en Android reciente, la cámara nativa basta desde 2017. El cliente enfoca el código, aparece una notificación y la toca. No hace falta ninguna aplicación de pago para llegar a la página.

Quienes prefieren pasar por su banco abren la aplicación y usan el lector integrado. Es el caso, entre otros, de Crédit Agricole, BNP Paribas Fortis, ING o Belfius, cuyas aplicaciones ofrecen este servicio. Si algún cliente se atasca en el escaneo, nuestra guía sobre cómo escanear un código QR sin aplicación cubre los casos particulares.

Cuánto tiempo queda pendiente un pago

Es una duda frecuente. Conviene distinguir dos cosas. La autorización es inmediata: el importe queda reservado en unos segundos. El abono en la cuenta del comercio, en cambio, llega según el contrato, normalmente en 1 o 2 días hábiles.

En las transferencias inmediatas lanzadas por código QR, el dinero llega en menos de diez segundos, pero se aplica un límite. Los bancos suelen fijar un máximo de entre 500 y 1.000 euros por operación, ampliable a veces desde la propia aplicación. Compruebe ese límite antes de cobrar una mesa grande por esta vía.

Quién puede usarlo y qué proveedores hay

Cualquier negocio que cobre al público puede adoptarlo: restaurantes, bares, food trucks, comercio minorista, artesanos, profesionales autónomos. El punto de venta no necesita equipamiento especial; basta con una pantalla o un caballete impreso.

La oferta se ha ampliado mucho desde 2021. Hay actores bancarios y especialistas del pago móvil.

  • Lyf Pay, respaldado por Crédit Mutuel y BNP Paribas, muy implantado en restauración rápida.
  • PayPal, con sus códigos personales para autónomos y pequeños comercios.
  • SumUp, Stripe y Adyen, que generan enlaces de pago convertibles en código.
  • Los softwares de TPV que integran directamente la cuenta y la propina en el recorrido.

Código QR, datáfono clásico y contactless: en qué se diferencian

El contactless sigue siendo imbatible para una compra rápida en barra. El código QR gana en cuanto hay una cuenta que dividir o servicio en mesa.

CriterioDatáfono clásicoPago con código QR
Equipo que comprarDe 150 a 400 euros por terminalNinguno, basta un código impreso
Tiempo medio de cobro60 a 90 segundos, con el trayecto20 a 30 segundos, sin desplazarse
Límite por operaciónIlimitado con PIN500 a 1.000 euros según el banco
División de la cuentaManual, mesa por mesaAutomática, cada uno paga lo suyo
PropinaEfectivo u opción en pantallaPropuesta por defecto en la página

Lo que cambia de verdad en la sala

La mejora más visible no es económica, es organizativa. Un camarero que ya no tiene que hacer tres viajes por una mesa de seis recupera varios minutos por servicio. En un mediodía apretado, eso permite girar alguna mesa más.

El segundo efecto está en el reparto. Los grupos de gente joven pagan cada uno su parte desde el móvil, sin cálculos mentales ni tarjetas pasando de mano en mano. La experiencia es más fluida y usted se ahorra las cuentas cobradas en cuatro veces en el datáfono.

El tercer efecto, menos esperado, es la propina. Cuando la página propone un 5, 10 o 15 por ciento con un solo toque, la aceptación sube claramente respecto al efectivo, que casi ha desaparecido de los bolsillos.

Los límites que conviene conocer antes de empezar

No todo el mundo está equipado ni cómodo con esto. Una clientela mayor, poca cobertura móvil en un sótano, un móvil sin batería: son casos reales y obligan a mantener un datáfono de reserva. El código QR complementa el cobro, no lo sustituye.

En cuanto al coste, las comisiones suelen situarse entre el 0,9 y el 1,8 por ciento por transacción, a veces con una parte fija de unos céntimos. Compárelas con las de su contrato actual antes de decidir.

Poner en marcha los enlaces de pago en su local

El proceso es corto. Abra una cuenta con el proveedor, vincule su IBAN profesional, active la generación de enlaces y haga una prueba de un euro con su propia tarjeta. Si su TPV lo permite, incluya la referencia de mesa en el enlace para que la conciliación sea automática.

Queda fabricar el soporte. Un código por mesa, impreso en un caballete legible, con una instrucción de una línea. Si empieza de cero, nuestro método para crear un código QR limpio y duradero le evitará los fallos de contraste y de tamaño que hacen fracasar uno de cada dos escaneos.

Lo que hay que retener

El código QR se ha convertido en un medio de pago por derecho propio. Nacido en la industria y adoptado masivamente en Asia, se está instalando ahora en el comercio europeo porque no exige ninguna inversión en equipos.

Para un restaurante la lógica es simple: el mismo gesto que permite al cliente consultar la carta le permite después pagar. Carta, cuenta y pago forman un único recorrido, sin cortes ni esperas. Ahí está la ganancia real, mucho más que en la tecnología en sí.

Para leer también

Ver todo